Una vez al año el pueblo hispano, al igual que el resto del mundo occidental, recuerda la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo mediante las celebraciones de la ‘Semana Santa’.
Este tiempo de reflexión para algunos empieza varias semanas antes, con el ‘Miércoles de Ceniza’; iniciando así la temporada religiosa conocida como la ‘Cuaresma’.
Durante este periodo, muchas personas buscan acercarse a Dios a través de abstinencias de alimentos, y ofrendas especiales. Otras ofrecen sacrificios para pagar por sus pecados.
En ciertas regiones del mundo, tales como en las Filipinas; y aun en América Latina y el Caribe, devotos religiosos se arrastran de rodillas hasta la iglesia donde se encuentra la figura religiosa a la cual hicieron alguna promesa.
En la televisión vemos casos de devotos que se dejan azotar. Sangrando van cargando una cruz por largas distancias. Otros no sólo cargan la cruz, sino que hasta se dejan crucificar.
Las celebraciones están llenas de contrastes y contradicciones. En Estados Unidos de América, por ejemplo, la gente sale a las calles de Nueva Orleáns para celebrar el ‘Martes de Gracia’ (Mardigras). Dicha celebración el día anterior al Miércoles de Ceniza, se caracteriza por el alboroto, las borracheras y la inmoralidad sexual.


El mundo hispano no está libre de dichos excesos. Para muchos la Semana Santa no es nada más que una excusa para tomar vacaciones o el desenfreno. Ellos escapan de las presiones o rutina del trabajo para aventarse al libertinaje moral, participando en paseos, reuniones y fiestas donde el exceso de alcohol, sensualidad y bailes mundanos embriagan a sus celebrantes.
Pero la pregunta clave en este folleto no es: ¿Cómo celebra la gente la Semana Santa? Pues, cada uno de nosotros es responsable ante Dios por sí mismo, no por el vecino.
La pregunta que cada uno debe hacerse es: ¿Cómo debo yo celebrar la Semana Santa? Esta pregunta, sin embargo, no se puede responder adecuadamente si no se conoce el verdadero significado de lo que se conmemora.
¿Cuál es el significado de la Semana Santa?
¿Dónde encontraremos la respuesta a esta pregunta? ¿Hallaremos el significado de la Semana Santa en las tradiciones?
Es cierto que las tradiciones religiosas, ritos y costumbres establecidas por hombres, muchas veces nos ayudan a reflexionar en Dios; pero no todas son correctas. Las tradiciones cambian con el tiempo. Y muchas de ellas se apartan tanto de la verdad que se convierten en herejías, ofensivas a Dios.
Si no todas las tradiciones son aceptables a los ojos de Dios, entonces necesitamos saber cuáles son buenas y cuáles se han ido desviando de la verdad. Para ellos necesitamos recurrir a una fuente más confiable que las opiniones de hombres; sobre todo que se trata de prácticas que afectan nuestras almas, y destino eterno.
¿Cuál es pues esa fuente confiable que necesitamos? ¿Adónde podemos recurrir? Amigo, qué mejor que la Biblia, la misma palabra de Dios. Él lo sabe todo, y en Él no hay error ni engaño.
En la Biblia encontramos la verdad. Las historias y enseñanzas de las Sagradas Escrituras son confiables y verdaderas, nunca cambian, tal como lo expresó el salmista hace más de dos mil años “La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna.” Salmo 119:160.
En el Salmo 119:105 leemos: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino”.
Recibamos pues la luz que necesitamos para conocer la verdad de lo que celebramos. Acompáñeme en un caminar por las Sagradas Escrituras. Y entonces, celebremos la Semana Santa como le agrada a Dios.




