Mamá
En el mundo, al pasar los años el cuerpo se envejece,
mas en Cristo el espíritu se fortalece.
Sólo en Él la realidad del amor,
de Dios nos libra de todo temor.
Sólo en Jesús el alma cobra vida,
y la eterna esperanza se reaviva.
Sólo en Jesús la paz verdadera en nosotros florece,
y su genuino gozo resplandece.
Él existe desde infinita eternidad a infinita eternidad.
Su gloria has visto jamás,
Mas en su Señorío encontrarás
verdadera libertad y felicidad.
Mamá, que tus años
En Cristo estén escondidos:
Los pasados
por su sangre purificados;
Los venideros
caminando en sus senderos.
¡Feliz Cumpleaños!
Tu hijo,
Jaime
Copyright © 1998 Jaime E. Simán - Derechos Reserervados