
Pero Él, mirándolos fijamente, dijo:
Entonces, ¿qué quiere decir esto que está escrito:
"La piedra que desecharon los constructores, ésa, en piedra angular se ha convertido"?
Lucas 20:17
Dedicado:
Al Príncipe de los pastores, Jesucristo.
“Porque en verdad los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.”
I Corintios 1:22-24
Sobre Esta Roca
Jaime Simán
Primera impresión. Mayo 2011.
Publicado por: The Word For Latin America
P.O. Box 1002, Orange, CA 92856 (714) 285-1190
www.elvela.org
Copyright © 2011 Jaime E. Simán - Derechos reservados.
Escrituras bíblicas tomadas de: La Biblia de las Américas,
© 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation.
Usadas con permiso. Arte de la portada: Adolfo Blanco
Tabla de Contenido
- Introducción
- La Confesión de Pedro
- Las Llaves del Reino
- El Origen de la Confesión Ante un Sacerdote
- Tradiciones Religiosas Latinoamericanas
- Apariciones y Otras Señales Milagrosas
- La Iglesia de Cristo
- Distracciones y Más Desviaciones
- Bautismo y Salvación
- El Diezmo
- Comercialismo en la Iglesia
- El Espíritu Santo
- Dones Espirituales
- Congregación Local
I
INTRODUCCIÓN
Varios grupos religiosos que dicen partir del cristianismo bíblico, afirmando ser verdaderos, se han desviado de la iglesia que fundó Jesucristo, o de la Roca sobre la cual la fundó hace dos mil años.
Hoy en día hay tanta confusión y cinismo, debido a tantos argumentos y contra argumentos; y a tantos abusos que se cometen en nombre de Dios, que muchas personas han desistido de buscar la verdad. Algunos ni siquiera consideran posible poder encontrar una congregación genuina, integrante de la iglesia viva que Jesús fundó y aprueba.
Otros prefieren aferrarse ciega y tenazmente a la religión heredada de sus padres, pensando que su destino eterno depende de ello. Y ciertamente su destino eterno depende de ello; pero su actitud y temor no garantiza necesariamente su éxito. El destino de ellos será éxito o fracaso eterno dependiendo de si dicha tradición religiosa se ha conservado en la verdad o no. Y eso ¡hay que investigarlo! Cerrar los ojos no es una buena opción; sería imitar al avestruz, ¡enterrando la cabeza en un hoyo para no ver el peligro venidero!
La senda espiritual por la cual usted camina, merece seria consideración ¡por su alma, y por la de sus seres queridos! El alma vale más que todos los tesoros de este mundo. Qué curioso y lamentable que los hombres invierten más tiempo en cosas temporales, y tesoros que un día se podrirán o corroerán; que en asegurar su bienestar y destino eterno.
Nadie en su sano juicio invertiría su fortuna en una joya preciosa sin antes cerciorarse de que es legítima. De igual manera, sería muy insensato invertir la vida, yendo por un camino trazado por otros, confiando ciegamente en ellos, sin antes verificar que es el camino correcto; o que dicho camino no se ha desviado de la senda original correcta.
Tal vez usted piensa que es posible que haya habido algunas desviaciones a lo largo de la historia, pero que eso es de esperarse, y que no tendrá mayores consecuencias en cuanto a poder llevarlo a la meta deseada. Pero tenga en mente, un avión no necesita desviarse mucho al principio, o durante el curso de su viaje, para que se salga de su trayectoria, y se pierda en la selva.
¿Tomaría usted agua de un barril guardado en una bodega que se ha contaminado con el tiempo, sin antes cerciorarse que su agua es potable? Necesitamos hacer nuestra investigación. Lo bueno es que no nos encontramos huérfanos, o sin herramientas, en nuestra búsqueda. Tenemos la ayuda del Espíritu Santo, quien Jesús ha enviado para guiarnos a toda verdad (Juan 16:13). Y tenemos la verdad, la palabra de Dios. La noche antes de su crucifixión, Jesús exclamó al Padre en su oración por la iglesia: "Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad." Juan 17:17
Es sabio conocer, pues, lo que la Biblia dice sobre la verdadera iglesia. Este libro está escrito precisamente para ayudarle; para ayudarle a reconocer lo que las Escrituras dicen respecto a la iglesia que Jesús fundó; y la Roca sobre la cual la fundó.
Cuando Pablo pasó por Berea en su segundo viaje misionero, encontró que éstos eran nobles, más que los de Tesalónica, pues "Recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así." Hechos 17:11
Un requisito clave en esta búsqueda es, pues, un corazón que abrigue un verdadero interés por conocer la verdad. Y, un corazón dispuesto a honrar y obedecer a Dios antes que a los hombres, una vez que haya sido expuesto a ella. Jesús dijo en Juan 7:17-18 "Si alguien quiere hacer la voluntad de Dios, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo. El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero y no hay injusticia en El."
Poner la confianza en los hombres y no en Dios; y buscar la gloria de los hombres y no de Dios, es un gran error. Jeremías escribió: "Así dice el SEÑOR: Maldito el hombre queen el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del SEÑOR se aparta su corazón. Será como arbusto en el yermo y no verá el bien cuando venga; habitará en pedregales en el desierto, tierra salada, sin habitantes. Bendito es el hombre que confía en el SEÑOR, cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto." Jeremías 17:5-8
¡Adelante pues! Empecemos nuestra caminata y descubramos juntos la verdad, buscando ¡en el lugar correcto, y con la disposición que Dios aprueba!




